Oficialmente, ya casi soy un Canadiense más
Cómo os dije, la constancia no era una de mis virtudes principales. Pero aquí estamos, de vuelta... Supongo que si alguien sigue este blog no me habrá echado de menos estos días, ya que han coincidido con Navidad y estaría muy ocupado poniéndose hasta arriba de jamón, marisco, mazapán, polvorones, turrón... y después de eso, de güisqui. Vamos, todo lo que no tenemos aquí en Montreal... Pero no preocuparse, no todo van a ser lágrimas en la viña del Señor... ¡Tenemos poutine! ¡POUTINE! Ese hito culinario digno de Reyes y señores feudales... La primera prueba que te convierte en un auténtico Canadiense es comerse una buena poutine con una buena cerveza (preferiblemente rubia e insípida, aunque yo aquí hice trampas y me tomé una tostada bastante rica) y no morir en el intento. Ingredientes para una Poutine (X personas): - Patatas fritas (cuanto más fritas, mejor. ¡Viva la acrilamida canadiense!) - Queso (preferiblemente un poco insípido, pero eso sí, grasiento a tope) - Sals...